Cuidemos a las mascotas del frío

Daniel Pando / Analista Ciudadano
“Proteger a los animales es una obligación moral y si no somos capaces de asumirla, entonces el problema no es el clima, somos nosotros”
Con la llegada de frentes fríos, es importante protegernos, pero también es importante cuidar de aquellos seres que dependen de nosotros: las mascotas.
Ya lo hemos mencionado en varias ocasiones en este espacio editorial, Juárez es una ciudad de climas extremos: frío y calor, viento, lluvia, granizo, aire, sol, cielos despejados, arcoíris… todo en un mismo día.
Pero esta temporada de frío otoñal, es importante cuidar a nuestras mascotas y a los animalitos sin hogar. Porque, por más obvio que parezca, muchos animales siguen enfrentándose a temperaturas extremas sin ninguna protección.
El primer acto de responsabilidad empieza por lo básico: darles un refugio. Además hay cuidados básicos que muchas veces pasamos por alto y que pueden marcar la diferencia: ofrecerles más alimento si pasan tiempo al exterior, mantener siempre agua fresca en recipientes de plástico para evitar congelamientos, reducir la frecuencia de los baños y secarlos muy bien para que no conserven humedad y revisar sus patas después de cada paseo para evitar irritaciones o intoxicaciones. Son medidas sencillas, pero cada año se descuidan y no debería ser necesario repetirlo, pero cada invierno nos encontramos con historias dolorosas de animalitos que mueren congelados porque “son de patio” o porque “están acostumbrados”.
Esa indiferencia disfrazada de normalidad es, en realidad, una forma de abandono, pues ningún animal está preparado para dormir a la intemperie cuando el termómetro cae tengan casa o no.
Pero si hablamos de abandono, nada duele tanto como pensar en los animales callejeros y en los refugios que, cada año, hacen malabares con los pocos recursos que tienen. Dejar comida y agua, donar mantas o incluso dedicar un par de horas de voluntariado no deberían ser gestos extraordinarios, sino compromisos básicos de quienes viven en una ciudad como la nuestra donde el frío puede ser mortal.
Recordemos que todos incluyendo a los más vulnerables —cachorros, perros de pelaje corto, ancianos y la enorme población de gatos en Juárez— dependen completamente de nuestro cuidado. Mantenerlos abrigados, revisar su salud, cepillarlos y vacunar contra enfermedades invernales es lo mínimo para garantizarles bienestar.
El frío no perdona a nadie, y cada año nos lo recuerda que preferimos, porque es más fácil, ignorar.
Proteger a los animales es una obligación moral y si no somos capaces de asumirla, entonces el problema no es el clima, somos nosotros.
Seamos responsables. Apoyemos, cuidemos y no dejemos que la indiferencia gane y que seres indefensos pasen el frío esperando por atención y amor.




