Chihuahua entra en modo 2027: todos quieren unidad, pero nadie quiere soltar la silla

Aunque todavía falta tiempo para las elecciones de 2027, en Chihuahua el ambiente político ya empieza a oler a campaña. Los discursos hablan de unidad, trabajo y compromiso con la ciudadanía, pero detrás de esas palabras también comienza a aparecer una vieja tradición de la política: todos quieren ser el elegido y, al mismo tiempo, todos aseguran que lo importante es el proyecto, no la persona.
En el PAN ya comenzaron a acomodarse las piezas. César Jáuregui Moreno dice que su objetivo es exclusivamente la Presidencia Municipal de Chihuahua y que, si el partido no lo elige, no buscará otro cargo. Una postura que suena firme, aunque también deja una pregunta inevitable: ¿qué pasará cuando llegue el momento de repartir las cartas y alguien tenga que quedarse fuera?
Mientras tanto, Santiago de la Peña denunció una supuesta campaña de ataques que, según afirma, incluso ha alcanzado a integrantes de su familia. El funcionario atribuye el incremento de las críticas al nerviosismo de algunos actores políticos frente a su crecimiento y aceptación.
Y aquí aparece otro clásico de la política: cuando un aspirante empieza a ser mencionado, inmediatamente aparecen los ataques; cuando deja de ser mencionado, seguramente también encontrará una explicación.
Del otro lado, Morena tampoco está precisamente sentado viendo pasar el tren. Brenda Ríos se ha colocado en mediciones recientes como uno de los perfiles competitivos rumbo a la Alcaldía de Chihuahua, mientras otros nombres comienzan a moverse dentro y fuera de la estructura partidista.
El escenario todavía puede cambiar muchas veces. Falta definir candidaturas, alianzas, estrategias y, sobre todo, conocer qué quiere realmente el electorado. Porque una cosa es lo que los políticos creen que la gente quiere escuchar y otra muy distinta es lo que los ciudadanos estarán dispuestos a votar.
También habrá que observar cómo se comporta la relación entre los distintos grupos del PAN. La propia gobernadora Maru Campos ha pedido unidad a quienes aspiran a distintos cargos, una petición que parece sencilla en el discurso, pero bastante complicada cuando varios políticos empiezan a imaginarse sentados en la misma silla.
Morena, por su parte, tendrá su propio desafío: demostrar que el crecimiento de sus figuras puede convertirse en votos reales y no quedarse únicamente en encuestas, declaraciones y publicaciones en redes sociales.
Mientras tanto, los ciudadanos observan. Y quizá esa sea la parte que más deberían recordar quienes ya están pensando en el 2027: la elección todavía no empieza oficialmente, pero el electorado ya está tomando nota.
Porque en Chihuahua todos pueden decir que buscan unidad, que quieren trabajar por el estado y que su prioridad es la ciudadanía. Pero cuando llegue la hora de decidir candidaturas, veremos quién realmente estaba pensando en el proyecto… y quién simplemente estaba esperando su turno.
El 2027 todavía está lejos, pero la carrera ya comenzó. Y apenas estamos viendo los primeros movimientos del tablero.




