Aguas profundas / Un desastre llamado Dos Bocas

En Tabasco, en la explanada de la refinería Olmeca, los petroleros de larga data hacen una broma: ¿Cuántas pipas necesitas para vaciar una refinería? La respuesta, depende del contratista. Y sí, es que Pemex en las instalaciones de Dos Bocas sigue sin tener una planeación de largo plazo y parece que quieren estar tirando dinero que no tienen, tan fácil.
Lo que se sabe es que en realidad en las oficinas de Pemex están planeando comprar miles de pipas para poder llevar la producción de azufre líquido en caliente -unas 40 mil toneladas de producto al mes-, vía terrestre, a las instalaciones de Lázaro Cárdenas, en Michoacán, a unos mil 300 kilómetros de distancia, para su procesamiento.
¿Por qué parece un desastre? Bueno, porque esta medida será primero una inversión cuantiosa en pipas especializadas que deberán poder llevar el azufre caliente de un punto a otro; luego, el segundo el gasto vía terrestre es superior a otras vías, pero dada la forma en que fue construida no hay otra manera de solucionarlo según nos explican fuentes de la petrolera.
No hay que olvidar que la refinería colinda con el puerto de Dos Bocas y por mucho usar la vía marítima es una decisión mucho más económica y realista, pero al parecer el criterio que priva en la Dirección Comercial de Pemex, reestructurada a mediados del año pasado por el Consejo de Administración, es que sea vía terrestre. Lo que nos dicen es que la decisión se tomó en las oficinas a cargo de Gabriel Cadena Salgado, que tiene como mandato clave la eficiencia en la llegada de los productos de Pemex a los mercados.
Se supone que Cadena Salgado ya convenció al director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, de que se haga la compra de las pipas; se supone también que presentó una justificación técnica del proyecto, sin embargo, nadie hasta ahora ha visto la viabilidad del mismo.
Como antecedente hay que tomar en cuenta que hasta ahora ya van dos pipas que se voltean en el camino a Lázaro Cárdenas derramando azufre y generando daño ambiental,, ese es el riesgo, que hay que multiplicar porque hoy que es una operación mínima, ridícula, pasan estos accidentes hay que pensar cómo va a ser estar moviendo moviendo 40 mil toneladas de azufre líquido por mes en miles de pipas en las carreteras.




