Aguas profundas / La diplomacia minera de Canadá: discreta

La visita de la delegación diplomática a México fue un despliegue de diplomacia fina. No hubo ruidos innecesarios. Los empresarios llegaron, se reunieron, hablaron de negocios y se fueron con la misma discreción con la que llegaron. Y ojo: ni una palabra fuera de lugar sobre el caso de los mineros secuestrados en Concordia, Sinaloa.
Eso lo ven directamente con las familias, la embajada y el gobierno federal, pero sin duda es un tema que los ocupa y más si quieren que se mantenga la empresa en el país.
Marcelo Ebrard, al frente de la Secretaría de Economía, aprovechó para mandar un mensaje directo: México actúa conforme a la ley, por lo que estos hechos no deben afectar la relación económica bilateral. Traducido al lenguaje llano: la seguridad es bronca interna, la cooperación económica sigue firme.
Y es que la relación con Canadá importa: en 2025, el comercio de México con Canadá creció 9%, más del doble de lo que aumentó con Estados Unidos (4%) y tres veces más que con China (3%).
Canadá es el tercer socio comercial de México, con un intercambio de 34,773 millones de dólares y la relación va en ascenso y cada vez pesa más en la economía mexicana.
En minería, la presencia canadiense es todavía más evidente. De acuerdo con la Cámara Minera de México, sus empresas representan 40.8% de la inversión minera en México, por eso se ocupan en cuidar cada palabra que pueda poner en riesgo negocios multimillonarios.
La comparación con Estados Unidos es inevitable ya que levantan la voz y amenazan con aranceles y el T-MEC como garrote, Canadá prefiere la diplomacia y moverse con sigilo.
La visita de los canadienses ocurre en medio de un ajuste de la estrategia que busca mostrar fuerza y decisión. Fue parte de esa campaña de “poner orden” en la minería, recuperar concesiones y mandar el mensaje de que ahora sí se quiere limpiar la casa.
Canadá busca mantener su lugar privilegiado y seguir extrayendo; México el equilibrio y ordenar la casa; ambos se cuidan de no romper la vajilla.




