Tenemos que hablar de la calidad del aire

Pablo Pérez / Analista
Últimamente, observar de manera clara nuestros alrededores o dar una bocanada de aire fresco se ha hecho una tarea casi imposible en esta ciudad, no importa la hora o el lugar cuando una especie de niebla se apodera de todo el espacio, dejándonos con la duda si es una bruma, pero no, es smog. Aunque no lo relacionemos, este es el principal causante de las alergias, tos, ojos lagrimosos etc., y es que es tan evidente esto que solo hace falta salir de la ciudad o estar en un punto alto para darse cuenta de la gravedad del fenómeno, donde los cerros son invisibles y la ciudad tiene un aspecto horrendo.
Más allá de lo estético, los problemas de la contaminación del aire también representan problemas serios de salud para los juarenses, es una especie de domo venenoso en el cual aspiramos todo el tiempo y aunque de manera muy lenta siempre cumple con afectar nuestra calidad de vida. En esta ciudad son muchos los asmáticos, las bronquitis abundan, las arritmias, los infartos son comunes, hasta los cánceres principalmente el de pulmón y recordemos que en los tiempos del COVID-19 fuimos una de las ciudades más afectadas, todo relacionado al sistema respiratorio, todo en una misma causa, la pésima y cada vez peor calidad del aire.
Al más puro estilo de no hay plazo que no llegue ni fecha que no se cumpla, la realidad que vivimos hoy era ya prevista hace tres décadas, en las discusiones anteriores a la celebración del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), los académicos mencionaban que aunque las ciudades fronterizas se verían muy beneficiadas económicamente por el tratado, en menor tiempo también sufrirían grandes estragos por la contaminación, siendo la calidad del aire junto al agua los temas más controvertidos y, aunque se tomaron medidas, podemos constatar que no fueron suficientes.
Además, otro fenómeno social que ha agravado el problema lo encontramos en el mar de autos irregulares que son muy comunes en esta ciudad, los cuales, aunque baratos son altamente contaminantes y al encontrarse con una autoridad sin seriedad en la verificación, tenemos una impunidad que contamina. Tampoco ayuda el hecho que tenemos una pésima infraestructura vehicular que nos ahoga en horas de tráfico pareciendo las principales avenidas un gran estacionamiento y ante la escaza alternativa de movilidad nos condenamos a ello.
También debemos reconocer que otra gran parte del problema viene de la ciudad hermana de El Paso, la cual comienza desde el complicado acceso, por las horas que se gastan en los puentes internacionales sin ningún descanso, lo cual no ayuda al mejoramiento de la calidad del aire y al no tener una coordinación en materia ambiental no se hacen los esfuerzos necesarios para evitar que la contaminación del aire cruce fronteras, lo cual se hace en función de la dirección del viento, sin ninguna restricción, muchas veces siendo Juárez quien se lleva la peor parte.
Necesitamos remediar la contaminación del aire que, aunque no lo provocamos nosotros es un cúmulo de negligencias heredadas, lo primero que debemos hacer es reconocer que existe un problema en esta materia y una vez hecho eso, invertir realmente en mejorar la calidad del aire, en su medición y en la correcta aplicación de las normativas que ya existen, tomarnos en serio las regulaciones ambientales y no verlas solo como una pauta recaudatoria, una vez más vienen a colación las áreas verdes que son capaces de resolver muchos problemas de esta ciudad pero que por la absurda idea que no aportan a la economía, son ignoradas.
La calidad del aire es importante, una de las necesidades básicas del ser humano, si no somos capaces de mejorarla estaremos aspirando poco a poco un veneno que nos merma la calidad de vida e incluso puede terminarla, es necesario también ser capaces de poder observar limpiamente nuestro entorno, ver los cerros, las grandes construcciones que están floreciendo en esta ciudad y a pesar de que es un derecho falta un compromiso enorme por parte de las autoridades y los mismos ciudadanos. Actualmente respirar un aire fresco es un lujo el cual muchos juarenses no conocen.
Fuente: Diario de Juárez




