Adolescentes al “maquilón”

Una entidad preparada escolarmente, tiene mayores probabilidades de ser una región próspera y con mejores oportunidades laborales, además de elevar el acervo cultural y mejorar las relaciones humanas en la sociedad. Tiene el conocimiento e interés de estar más al tanto de lo que ocurre en los campos económicos, políticos y sociales.
Desgraciadamente, la deserción escolar continúa, las razones son múltiples, por los cuales los adolescentes de secundaria y jóvenes de preparatoria deciden no continuar con sus estudios. Aspectos como la falta de recursos económicos, de oportunidades, la lejanía de los centros de estudio o problemas familiares constituyen aspectos que limitan la continuidad escolar.
Servicios Educativos del Estado de Chihuahua, manifiesta que en nivel media superior, durante el período 2023 – 24, hubo un porcentaje de deserción del 10.74 en el Estado, mientras que en Juárez fue del 7.98%, aún con ello, hay mucho por hacer en este problema social. Los masculinos tienden a dejar la escuela más que las mujeres comparando de un 13.55% a un 8.20% respectivamente.
El nivel secundario, anda por el mismo rumbo, casi 12 mil niños abandonan la escuela, en el estado, en comparación con el nivel medio superior que son un poco más de 19 mil alumnos. Son casos difíciles que necesitan una atención, ya que, como están las cosas actualmente, son una oportunidad para el caldo de cultivo, las actividades ilícitas continúan.
Que van hacer esos muchachos de 12 a 15 años solos en casa todo el día, sin ninguna obligación, los padres en el trabajo y ellos solos o en la calle, como papalote sin rumbo, en varias ocasiones. Son fuertes candidatos a ingresar a grupos de amigos no gratos o actividades delictivas, pues sabemos que el mal no descansa.
Por otro lado, el engancharse en el consumo de drogas es muy fácil, ya sea en la calle con desconocidos que les ofrecen, inclusive conocidos o “pseudoamigos” que los incitan a ello, como un acto de valentía y pertenencia. Desgraciadamente hasta en las mismas instituciones escolares existen casos de consumo de sustancias ilegales y legales de manera clandestina.
Los porcentajes que nos ofrecen las entidades oficiales, no son solo números, son problemas que se deben resolver, se entiende que existen muchachos que ayudan a su familia proveyendo parte de los alimentos, otros tienen obligaciones de adultos, cuidando a los menores. Aún con ello, deben existir condiciones para que logren concluir sus estudios.
No solo es entregar becas, debe existir un seguimiento para que el recurso cumpla su objetivo realmente, y buscar a las personas que lo necesitan, enrolarse con las mismas escuelas para llegar a quienes lo requieren con mayor necesidad.
Es necesario un monitoreo constante de los alumnos que causan baja, y darles una segunda o tercera oportunidad, para ello deben existir mecanismos públicos para su detección y encontrar la solución para que dichos estudiantes no pierdan la oportunidad de seguirse preparando.
Las mejores oportunidades laborales son para quienes están mayormente preparados en sus estudios, debe existir una concientización de este tema, tanto en los muchachos, como en los padres de familia, que a veces son los que frenan el estudio de sus propios vástagos.
Hace falta continuar y reforzar este tema, considerado un mal silencioso que debilita la sociedad. La voluntad política y social va marcar considerablemente el rumbo de este problema. No deseamos una ciudad ignorante sujeta a la voluntad de minorías.
Víctor Guzmán / Académico




