Disfruta de este paraíso natural en Cavernas de Risochi

Este lugar, refugio de antiguos pobladores y animales, ha sido transformado en un oasis que combina la historia con el confort. El nombre “Risochi” proviene del rarámuri y significa “lugar de cuevas”, un tributo a sus raíces ancestrales.
Risochi cuenta con más de 300 cavernas, de las cuales 50 han sido adecuadas como habitaciones para hospedaje. Estas van desde espacios sencillos hasta cabañas para grupos grandes de hasta 13 personas, todas equipadas con baño privado, jacuzzi, aire acondicionado, electricidad, internet, terraza y agua potable.
Además, los visitantes disfrutan de desayuno incluido y actividades guiadas para conocer el entorno. El salón principal para eventos, llamado “Coscomate” o “Pancho Villa”, puede recibir hasta 250 personas y debe su nombre al célebre general que se resguardó allí durante su recuperación tras una batalla.
Más allá del hospedaje, Risochi es ideal para el turismo de aventura. Los visitantes pueden practicar tirolesa —con recorridos de más de 1,400 metros— rapel, vía ferrata, ciclismo de montaña, paseos a caballo y en lancha, además de explorar senderos entre cañones como “El Jinete”, “Paso al Cielo” y “Las Caras”. También hay un circuito que rodea la presa del lugar, cruzado por un puente colgante que ofrece una vista privilegiada del paisaje.
En la terraza de cada cabaña, los huéspedes pueden compartir una copa de vino frente a una fogata, rodeados por la Sierra Tarahumara. Los precios por noche varían entre 1,100 y 5,500 pesos, dependiendo del tamaño de la cueva-habitación y la cantidad de huéspedes. Algunas habitaciones pueden recibir hasta ocho personas.
Además de las cavernas, en las cercanías se encuentra un parque ecológico con una presa y desde donde se contempla una vista del cañón. Y para los amantes de la historia, están los templos Nuestra Señora de Monserrat y la Capilla de San Ignacio.
Si quieres vivir la experiencia de conocer este exótico lugar y tener todas las comodidades de un hotel, pero en una cueva, este destino turístico se encuentra ubicado a tan solo 199 kilómetros de la ciudad de Chihuahua viajando en automóvil, lo que son aproximadamente 2 horas y 45 minutos de viaje.
Para llegar a las Cavernas de Risochi desde la ciudad de Chihuahua capital, debes tomar la carretera federal 24 rumbo al sur, pasando por comunidades como Satevó y El Tule, hasta llegar al municipio de Nonoava, ubicado a poco más de 200 kilómetros de distancia. El trayecto dura aproximadamente 2 horas y 45 minutos en automóvil y atraviesa paisajes serranos espectaculares. Una vez en Nonoava, sigue las señales hacia el complejo turístico Hotel Cavernas Risochi, ubicado en el Cerro Agujerado, donde encontrarás más de 300 cuevas acondicionadas para hospedaje y actividades de aventura como tirolesa, senderismo y paseos a caballo




