Banderas en hoteles: el protocolo que transmite prestigio y respeto por otras culturas

Las banderas que se colocan en las fachadas de los hoteles no son únicamente elementos decorativos, también forman parte de la imagen del establecimiento y de la primera impresión que reciben sus visitantes. De acuerdo con CESAE Business & Tourism School, su presencia puede transmitir prestigio, respeto por otras culturas y cercanía con clientes de distintas nacionalidades.
La selección de las banderas depende del perfil de los huéspedes, la estrategia de la empresa y el espacio disponible en la fachada. En esta decisión suelen participar áreas como Relaciones Públicas o Protocolo, aunque su instalación requiere la autorización de la dirección y debe respetar los lineamientos corporativos.
Además, existe un protocolo para determinar el orden en que deben colocarse. Las banderas oficiales tienen prioridad sobre las que no lo son. En México, la bandera nacional ocupa el lugar de honor, seguida por las de otros países y, posteriormente, las estatales, locales o institucionales. La bandera corporativa del hotel se coloca al final o en un espacio separado.
La distribución también depende del número de mástiles disponibles. Cuando es impar, la bandera que se desea destacar puede ubicarse en el centro; si es par, el sitio principal corresponde a la posición central derecha.
Finalmente, estos elementos deben mantenerse limpios y en buenas condiciones, ya que su apariencia también influye en la percepción y la imagen del establecimiento.




