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¡La psilocibina sorprende a la ciencia! Podría proteger los nervios de pacientes durante la quimioterapia

La psilocibina, el compuesto psicodélico presente en los llamados “hongos mágicos”, podría tener un inesperado papel en el tratamiento contra los efectos secundarios de la quimioterapia.

Un nuevo estudio publicado en la revista Science encontró que administrar psilocibina antes de la quimioterapia protegió a ratones contra la neuropatía periférica inducida por estos tratamientos, una complicación que puede provocar dolor, hormigueo y entumecimiento en manos y pies.

Aunque los resultados todavía corresponden a investigaciones en animales, los hallazgos son lo suficientemente prometedores para que el Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas inicie ensayos clínicos con pacientes durante este mes.

Una complicación que puede durar años

La neuropatía periférica es uno de los efectos secundarios más difíciles de enfrentar para algunos pacientes con cáncer. El daño provocado por determinados medicamentos de quimioterapia puede afectar los nervios encargados de transmitir sensaciones como el tacto, el dolor, la temperatura y la presión.

En algunos casos, las molestias son tan intensas que pueden obligar a reducir o incluso suspender el tratamiento contra el cáncer. Para ciertos sobrevivientes, además, los síntomas pueden permanecer durante años después de terminar la quimioterapia.

Actualmente existen pocas alternativas eficaces para prevenir este tipo de daño nervioso.

Dos dosis antes de la quimioterapia

En el estudio, los investigadores administraron dos dosis de psilocibina a ratones antes de someterlos a quimioterapia.

Los resultados sorprendieron al equipo encabezado por el doctor Moran Amit, cirujano e investigador del MD Anderson. De acuerdo con el especialista, una investigadora de su laboratorio observó que los animales que habían recibido psilocibina no presentaban los signos habituales de neuropatía.

Amit relató que inicialmente dudó de los resultados y pidió repetir el experimento. El equipo realizó nuevas pruebas utilizando diferentes tipos de tumores y distintos medicamentos de quimioterapia.

Según los investigadores, el efecto protector volvió a observarse en cada experimento.

La protección se mantuvo durante seis sesiones consecutivas de quimioterapia y continuó durante los ocho meses que duró el seguimiento.

Otro dato relevante fue que la psilocibina no alteró el crecimiento de los tumores ni la respuesta inmunitaria de los animales, de acuerdo con los resultados del estudio.

¿Cómo protege a los nervios?

Para comprender el mecanismo, los científicos utilizaron técnicas avanzadas de imagen que permitieron observar las terminaciones nerviosas microscópicas.

Los resultados sugieren que la psilocibina ayuda a preservar las terminaciones nerviosas responsables de detectar tacto, dolor, temperatura y presión, evitando que sufran el mismo nivel de deterioro provocado por la toxicidad de la quimioterapia.

Los investigadores también observaron que el compuesto ayudaba a mantener la función de las mitocondrias, estructuras celulares encargadas de producir energía.

Esto podría ser especialmente importante porque las terminaciones nerviosas más alejadas necesitan un suministro constante de energía para mantenerse con vida.

Curiosamente, los efectos protectores no se limitaron a la psilocibina con propiedades psicodélicas. Los científicos también encontraron resultados similares con compuestos relacionados que no producen un efecto alucinógeno pronunciado.

Ahora la prueba será en humanos

El siguiente paso será determinar si lo observado en ratones puede repetirse en pacientes con cáncer.

El MD Anderson comenzará ensayos clínicos en los que participarán personas con distintos tipos de cáncer. Algunos participantes recibirán psilocibina y otros un placebo, lo que permitirá comparar sus efectos de manera controlada.

Los investigadores reconocen que no existe garantía de que los resultados obtenidos en animales se reproduzcan en humanos. Sin embargo, consideran alentadoras las similitudes observadas en determinados mecanismos biológicos y los resultados obtenidos con tejido humano.

También señalan que experiencias preliminares con pacientes han reforzado su interés en continuar investigando esta posibilidad.

¿Puede curar una neuropatía que ya existe?

Por ahora, esa pregunta sigue sin respuesta.

Los científicos todavía no saben si la psilocibina puede tratar o revertir una neuropatía que ya se ha desarrollado. El estudio se concentró principalmente en su posible capacidad para prevenir el daño cuando se administra antes de la quimioterapia.

Si los ensayos clínicos confirman los resultados, el descubrimiento podría ampliar considerablemente el campo de la medicina psicodélica, que hasta ahora se ha concentrado principalmente en problemas de salud mental.

La psilocibina ha sido estudiada para condiciones como depresión, ansiedad y sufrimiento asociado con enfermedades graves, aunque su uso continúa sujeto a restricciones legales en Estados Unidos.

Una nueva esperanza para pacientes con cáncer

La posibilidad de prevenir el daño nervioso podría tener un impacto importante en la calidad de vida de quienes reciben quimioterapia.

Patrick Dougherty, investigador de medicina del dolor del MD Anderson y participante en el estudio, destacó el contraste que enfrentan algunos pacientes: superar el cáncer, pero continuar durante años con dolor o sensación de ardor en manos y pies.

Una de las personas que ya ha participado en investigaciones preliminares es Naomi Aziz, de 35 años, quien desarrolló neuropatía durante el tratamiento de un cáncer de endometrio en etapa 4.

Aziz continúa en remisión casi tres años después, pero los síntomas neurológicos permanecen. En octubre pasado participó en experimentos con psilocibina en el MD Anderson y aseguró que las sesiones ayudaron a aliviar sus molestias.

También relató que la experiencia modificó su manera de afrontar algunas de las consecuencias de su enfermedad, incluida la infertilidad provocada por el tratamiento.

Por ahora, la psilocibina no puede considerarse un tratamiento comprobado para prevenir la neuropatía causada por la quimioterapia. Los resultados más prometedores proceden de modelos animales y los ensayos en humanos apenas comienzan.

Pero si las investigaciones confirman su seguridad y eficacia, un compuesto conocido principalmente por sus efectos psicodélicos podría convertirse en una herramienta inesperada para proteger los nervios y mejorar la vida de millones de personas que enfrentan tratamientos contra el cáncer.

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