¿CBD para perros? Veterinarios advierten sobre los riesgos y beneficios aún no comprobados

El uso de CBD para aliviar dolor, ansiedad o estrés se ha vuelto cada vez más popular entre las personas, y esta tendencia también ha llegado al mundo de las mascotas. En redes sociales circulan videos de dueños que administran aceites o premios con CBD a sus perros para supuestamente combatir la ansiedad, la agresividad o el dolor.
Sin embargo, veterinarios advierten que la evidencia científica sobre su eficacia y seguridad en perros todavía es limitada, por lo que no recomiendan administrarlo sin consultar previamente con un profesional.
El CBD es un compuesto derivado del cannabis que, a diferencia del THC, no provoca el efecto de euforia asociado con la marihuana. Aunque algunos estudios sugieren que podría tener propiedades para controlar ciertos tipos de dolor o convulsiones, los resultados todavía no son suficientes para considerarlo un tratamiento establecido.
¿Para qué podría funcionar?
Las investigaciones realizadas hasta ahora se han concentrado principalmente en perros con artritis, convulsiones y dermatitis atópica.
Algunos estudios han encontrado posibles beneficios para reducir el dolor o la frecuencia de las convulsiones, pero otros no han encontrado diferencias importantes frente a un placebo. Además, varios de los trabajos realizados han sido pequeños, de corta duración o financiados por empresas relacionadas con productos de CBD.
En el caso de la ansiedad, una de las razones más mencionadas por los dueños para utilizar CBD, la evidencia es todavía más limitada. Los estudios no han demostrado una reducción significativa de comportamientos asociados con miedo, estrés, agresividad o ansiedad.
Por ello, especialistas señalan que el CBD podría terminar siendo útil para determinados perros y en determinadas circunstancias, pero no debe considerarse una solución universal.
También existen riesgos
Aunque algunos veterinarios consideran que el CBD probablemente sea tolerable para muchos perros sanos, no existen suficientes estudios sobre sus efectos a largo plazo.
Entre los efectos secundarios reportados se encuentran:
Tambaleo.
Náuseas.
Vómito.
Babeo excesivo.
Disminución del apetito.
También se han observado aumentos en enzimas hepáticas, lo que podría indicar estrés o afectación del hígado y hace necesario tener precaución, particularmente cuando el animal ya recibe otros medicamentos.
El CBD puede además interactuar con determinados fármacos, entre ellos algunos utilizados para controlar las convulsiones y ciertos antiinflamatorios.
El problema de los productos sin regulación
Otro de los principales riesgos está en los productos que se venden libremente por internet. Los productos de CBD para mascotas no cuentan con el mismo nivel de supervisión y pruebas que los medicamentos veterinarios aprobados.
Esto significa que lo que aparece en la etiqueta no necesariamente coincide con lo que contiene el producto.
En un estudio sobre 29 productos de CBD para perros, algunos presentaron contaminación con metales pesados, otros no contenían cannabinoides y únicamente una parte tenía una concentración de cannabinoides cercana a la indicada en la etiqueta.
También existe preocupación por la presencia de THC, que puede resultar dañino para los perros, especialmente en cantidades elevadas.
¿Debes darle CBD a tu perro?
Los veterinarios recomiendan no administrar CBD por cuenta propia, especialmente si el producto fue elaborado para consumo humano.
Antes de utilizarlo, lo recomendable es hablar con un veterinario para determinar si realmente puede ser apropiado para el animal, revisar posibles interacciones con otros medicamentos y establecer la manera más segura de utilizarlo.
Si un veterinario considera viable su uso, los especialistas sugieren revisar que el fabricante proporcione un certificado de análisis realizado por terceros, donde se indique la cantidad de CBD y THC y se compruebe la posible presencia de contaminantes.
Además, cualquier producto que prometa curar, prevenir o tratar enfermedades debería considerarse una señal de alerta.
La conclusión de los especialistas es clara: el CBD podría tener utilidad en algunos perros, pero todavía no existe evidencia suficiente para recomendarlo como tratamiento general. Para muchos problemas de salud, existen alternativas veterinarias cuya eficacia y seguridad están mucho mejor establecidas.


