¡China sorprende al mundo! Recupera por primera vez un cohete orbital con un innovador sistema aéreo

China dio un importante paso en la carrera espacial al lograr, por primera vez, la recuperación de una parte de un cohete orbital mediante un novedoso sistema de captura, un avance que podría reducir costos y aumentar la frecuencia de futuras misiones.
El logro se produjo tras el lanzamiento del Long March 10B desde el centro espacial de Wenchang, ubicado en la isla de Hainan. La Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China (CASC) implementó una estructura equipada con cables y ganchos instalada sobre un buque para atrapar el propulsor antes de que cayera al mar.
De acuerdo con especialistas, esta es la primera ocasión en que el país consigue recuperar una etapa de un cohete utilizando este método, lo que permitirá reutilizar motores, tanques y otros componentes esenciales, disminuyendo los costos de fabricación y acelerando la preparación de nuevas misiones espaciales.
Hasta ahora, los propulsores eran desechados después de cada lanzamiento. Con esta tecnología, China busca incrementar el número de vuelos espaciales y aprovechar nuevamente parte del equipo utilizado en cada misión.
El sistema chino difiere del empleado por SpaceX, cuyos cohetes aterrizan de forma controlada sobre plataformas marítimas o bases terrestres. En cambio, la estrategia desarrollada por CASC utiliza una red suspendida para capturar la etapa en el aire, eliminando la necesidad de patas de aterrizaje, lo que reduce el peso del vehículo y permite ahorrar combustible durante el descenso.
La empresa estadounidense SpaceX fue pionera en la recuperación de etapas de cohetes orbitales al lograrlo por primera vez en 2015. Desde entonces ha realizado más de 600 recuperaciones, un avance que ha impulsado sus misiones comerciales, los lanzamientos de la red Starlink y proyectos desarrollados en colaboración con la NASA.




