“Le rogamos que viniera”: Colombia revela que intentó convencer a Julián Quiñones, pero eligió a México

El nombre de Julián Quiñones volvió a acaparar reflectores durante la justa mundialista, no solo por su destacado rendimiento como delantero, sino también por las revelaciones sobre el interés que mostró Colombia para sumarlo a su selección nacional antes de que decidiera representar a México.
El atacante llegó al torneo respaldado por números que lo colocaban entre los delanteros más efectivos del momento, consolidándose como una de las piezas importantes del combinado mexicano y despertando nuevamente el debate sobre su elección internacional.
La polémica tomó fuerza luego de las declaraciones de Ramón Jesurún, presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, quien aseguró que la institución realizó múltiples esfuerzos para convencer al futbolista de vestir la camiseta cafetera.
Según explicó el dirigente, Quiñones estuvo durante mucho tiempo dentro de los planes de la selección colombiana e incluso existieron acercamientos formales para incorporarlo al proyecto deportivo. Sin embargo, el delantero habría mantenido firme su deseo de representar a México.
“Siempre estuvo en nuestro radar. Lo observamos, lo buscamos y tratamos de convencerlo, pero finalmente decidió jugar para México”, expresó Jesurún al recordar el proceso que antecedió a la decisión del atacante.
La historia ha generado una gran conversación entre aficionados de ambos países, especialmente porque Quiñones nació en Colombia, pero construyó gran parte de su carrera profesional en el futbol mexicano, donde logró consolidarse y posteriormente obtener la nacionalidad mexicana.
Con el paso de los años, el delantero manifestó en distintas ocasiones su ilusión de defender los colores de México, objetivo que finalmente consiguió y que hoy lo tiene compitiendo en los escenarios más importantes del futbol internacional.
Las declaraciones del dirigente colombiano han sido interpretadas por muchos aficionados como una confirmación de que la decisión de Quiñones no fue circunstancial, sino el resultado de una convicción personal que mantuvo pese a los intentos realizados para integrarlo a la selección de su país de nacimiento.




