Mujeres Bienestar: una deuda histórica que empieza a saldarse

En Chihuahua, miles de mujeres entre 60 y 64 años han comenzado a recibir su tarjeta del programa Mujeres Bienestar, una nueva política pública impulsada por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum que reconoce, por primera vez, el trabajo no remunerado de quienes han cuidado, sostenido y alimentado a generaciones enteras desde el hogar, muchas veces sin reconocimiento alguno.
Con el liderazgo de la secretaría de Bienestar, Ariadna Montiel, y la coordinación de la delegada en el estado, Mayra Chávez, este programa ha iniciado su primera etapa con una respuesta abrumadora: más de 60 mil mujeres se registraron en Chihuahua para ser parte de esta nueva etapa de justicia social.
La emoción con la que muchas de ellas reciben su tarjeta va más allá del apoyo económico. Significa que el Estado las ve, las nombra y les reconoce una vida de esfuerzo. Mujeres que han dedicado décadas a cuidar hijos, nietos, enfermos o personas con discapacidad, sin vacaciones, sin aguinaldo, sin salario. Hoy, con este programa, el gobierno de México pone en el centro esa labor que sostiene la vida.
Durante las entregas, es frecuente escuchar frases como: “Es la primera vez que el gobierno se acuerda de nosotras”, “pensé que nunca me tocaría”, o “con esto ya no tengo que pedirle a mis hijos”. Palabras que conmueven, pero que también nos recuerdan lo mucho que falta por transformar.
Lo más importante es que este programa es universal y sin intermediarios, como lo marca la visión de la Cuarta Transformación. Las beneficiarias reciben su apoyo de manera directa, en una tarjeta bancaria, sin gestores, sin condicionamientos y con pleno respeto a su autonomía.
En el estado, la entrega de tarjetas ya avanza en municipios como Ciudad Juárez, Chihuahua capital, Delicias, Cuauhtémoc, Parral, Meoqui y Camargo, y en las próximas semanas llegará también a comunidades rurales y zonas de difícil acceso, porque ninguna mujer debe quedar fuera.
Esta política pública no es un favor ni un regalo. Es justicia para quienes han cuidado toda la vida sin que nadie cuidara de ellas. Y es apenas el inicio. La Cuarta Transformación, ahora con rostro de mujer, ha iniciado una nueva etapa de cercanía, sensibilidad y derechos.
En Chihuahua lo sabemos: cuando se pone en el centro a quienes más lo necesitan, es el país entero el que se transforma.
Hever.quezada@bienestar.gob.mx




