¿Cuáles son los mejores zapatos escolares según la Profeco?

Los zapatos escolares son imprescindibles para los estudiantes, ya que deben usarlos a diario para ir a la escuela, por lo que estos deben ser elaborados con materiales de calidad, duraderos y resistentes.
Por esta razón, personal del Laboratorio Nacional de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), realizó un análisis de 20 modelos de calzado escolar de 11 marcas, esto, con el fin de ayudar a los padres de familia a elegir la mejor opción para el nuevo ciclo escolar, que está próximo a comenzar. Aquí te decimos cuáles son los mejores.
Los zapatos escolares deben de cumplir ciertas características para ser considerados de buena calidad: tienen que ser duraderos, resistentes para el uso diario y, además, cómodos para que los niños puedan correr, saltar y jugar sin problemas.
Por esta razón, el Laboratorio Nacional de la PROFECO realizó un estudio con el propósito de apoyar a los padres de familia en la elección del calzado escolar perfecto para este regreso a clases.
Analizaron 20 modelos de calzado escolar de 11 marcas: 9 para niña y 11 para niño. Estos fueron los mejores:
Los zapatos con piel más gruesa
Calzado para niña:
Elefante modelo 10506-001 con un precio de $788
Rokino modelo 3221 con un precio de $629
Yuyin modelo 24380 Choclo Pacífica con un precio de $548
Calzado para niño:
Dogi modelo 9703 con un precio de $625
Yuyin modelo 20062 Choclo Yak con un precio de $699
Confratelli modelo 514 Choclo Bravo con un precio de $500
Yuyin modelo 24310 Choclo Bravo con un precio de $671
Zapatos con piel más resistente
Calzado para niña:
Chabelo modelo C585-A con un precio de $694
Dogi modelo 9046 con un precio de $700
Elefante modelo 10506-001 con un precio de $788
Yuyin modelo 24380 Choclo Pacífica con un precio de $617
Calzado para niño:
VAVITO modelo 451501 con un precio de $539
Yuyin modelo 24310 Choclo Bravo con un precio de $671
Suela más resistente
Calzado para niña:
Coqueta modelo 38700 con un precio de $740
Dogi modelo 9046 con un precio de $700
Coqueta modelo con un precio de 54402 con un precio de $804
Calzado para niño:
Audaz modelo 434601 con un precio de $788
Audaz modelo 80606 con un precio de $793
En el estudio de la Profeco revisaron lo siguiente:
Información comercial: que el marcado y etiquetado incluyera, de forma permanente, legible y en español, la información requerida por la normatividad nacional vigente.
Elementos de fabricación: elementos que componen el calzado, como forro, tipo de sujeción (agujetas, banda o hebilla), suela, altura, peso y materiales con los que están elaborados.
Espesor de la piel: midieron el espesor de la piel que conforma el corte del calzado. Este es un aspecto importante, ya que debe soportar el uso rudo.
Resistencia a la flexión en seco y en húmedo: Se evaluó la resistencia a la flexión de la piel del calzado, tanto en seco como en húmedo, mediante un flexómetro para calzado.
Pruebas de absorción y desabsorción de agua en la piel: En zonas con mucha humedad, como las regiones costeras, o cuando los pies sudan en exceso, resulta conveniente que el material del calzado sea capaz de absorber la humedad sobrante y liberarla posteriormente, una vez que el calzado ya no se está utilizando.
Determinación del pH de la piel: La piel del calzado fue sumergida en una solución con base de agua y se evaluó su nivel de pH utilizando un potenciómetro, con el objetivo de identificar si presentaba características ácidas o alcalinas. Este dato permite determinar si el material es apto para resistir condiciones habituales, como el contacto con el sudor, sin dañarse.
Resistencia al desgarre de la piel: Muchas veces, la piel del calzado puede desgarrarse. Por esta razón, se midió la fuerza necesaria para provocarle un desgarre ante raspones causados por un tropiezo o por el contacto con objetos que tengan partes filosas.
Resistencia a la abrasión en la suela: La suela del calzado suele experimentar un desgaste más acelerado. Para analizar esta característica, se retiró una muestra de su material y se sometió a una prueba de abrasión utilizando un abrasímetro de cilindro que operaba a una velocidad de 40 revoluciones por minuto, acompañado de una lija con grano 60. Al concluir el ensayo, se realizó el pesaje de la muestra utilizada.




