Ford apuesta por camionetas eléctricas que podrían alimentar hogares y reducir recibos de luz

El aumento de la demanda eléctrica en Estados Unidos, impulsado por la expansión de los centros de datos para inteligencia artificial y la actividad manufacturera, ha abierto nuevas oportunidades para aprovechar las baterías de los vehículos eléctricos. Millones de unidades estacionadas podrían ayudar a las compañías eléctricas a enfrentar periodos de alta demanda, reducir costos y mantener el suministro, de acuerdo con un reporte publicado por Axios.
La propuesta se basa en la tecnología conocida como vehículo a la red (V2G, por sus siglas en inglés), que permite almacenar electricidad en las baterías cuando existe excedente y devolverla al sistema cuando el consumo alcanza sus niveles más altos.
Sin embargo, el elevado costo de los equipos, la complejidad de las regulaciones del sector eléctrico estadounidense y el escepticismo de los consumidores han frenado la expansión de esta tecnología.
Ahora, Ford busca facilitar su adopción con su nueva camioneta eléctrica Fathom, cuyo lanzamiento está previsto para 2027. La automotriz asegura que el vehículo podría reducir considerablemente el costo de los sistemas de carga bidireccional.
Con un precio inicial inferior a los 30 mil dólares, la camioneta contará con un inversor integrado que permitirá transformar la electricidad almacenada en su batería en energía utilizable en el hogar, eliminando la necesidad de adquirir un costoso equipo externo.
Ford estima que su nuevo sistema de carga y respaldo energético doméstico tendrá un precio aproximado de 2 mil 100 dólares, frente a los cerca de 5 mil 200 dólares que cuesta actualmente una solución de este tipo.
💰 Los usuarios podrían ahorrar e incluso recibir pagos
Además de simplificar la instalación, la tecnología podría generar beneficios económicos para los propietarios de vehículos eléctricos, quienes tendrían la posibilidad de ahorrar dinero o recibir compensaciones por compartir la energía almacenada en sus baterías.
De acuerdo con las estimaciones de Ford, los conductores podrían cargar sus camionetas cuando la electricidad tenga un precio más bajo y utilizar esa energía para abastecer sus hogares durante los horarios en que las tarifas sean más elevadas. Esta estrategia representaría un ahorro de entre 30 y 60 dólares mensuales.
También podrían recibir incentivos de las compañías eléctricas por cargar sus vehículos en determinados horarios o suministrar energía a la red cuando exista mayor demanda.
La empresa de servicios públicos californiana PG&E señala que los conductores inscritos en su programa piloto podrían obtener hasta 600 dólares por temporada al proporcionar electricidad durante los periodos de mayor consumo.
Para reducir la preocupación de los usuarios por quedarse sin batería, el sistema permitiría establecer límites sobre la cantidad de energía que las compañías eléctricas pueden extraer de los vehículos.
De concretarse estas posibilidades, las camionetas eléctricas podrían convertirse no solo en medios de transporte, sino también en fuentes de respaldo energético para los hogares y la red eléctrica.




