Acusa rector a líder sindical de frenar gestiones para nuevas plazas en la UACH
Chihuahua.— El conflicto entre la Rectoría de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) y el Sindicato de Trabajadores al Servicio de la institución (STSUACH) escaló este viernes, luego de que el rector Luis Alfonso Rivera Campos cuestionara públicamente la actuación de la secretaria general del gremio, María Concepción Rodríguez Zendejas, en las gestiones relacionadas con nuevas plazas para trabajadores sindicalizados.
En medio de la movilización convocada por el sindicato, Rivera Campos aseguró que existe apertura de la Universidad para atender las demandas laborales, pero sostuvo que la dirigencia sindical no estaría informando con claridad a la base trabajadora sobre las gestiones realizadas ante autoridades federales.
Uno de los puntos señalados por el rector fue una reunión con autoridades federales que, según explicó, él mismo ayudó a gestionar para abordar las necesidades del sindicato. Sin embargo, afirmó que Rodríguez Zendejas no acudió al encuentro.
La situación cobra relevancia debido a que una de las principales exigencias del STSUACH ha sido precisamente la creación y autorización de nuevas plazas para trabajadores de base.
Desde mayo pasado, la dirigente sindical había denunciado que el gremio llevaba más de un año sin concretar nuevas contrataciones, mientras que, según su versión, sí se otorgaban espacios para personal de confianza. En ese momento advirtió incluso que, de no existir respuesta a sus demandas, los trabajadores podrían recurrir a la huelga.
¿De dónde salen los 4 millones?
Entre los señalamientos que circulan entre trabajadores se encuentra la versión de que en una gestión anterior el sindicato habría conseguido alrededor de 4 millones de pesos para la creación de plazas, bajo una dirigencia encabezada entonces por Salvador Delgado.
Sin embargo, no existe hasta el momento un documento público localizado que permita confirmar que esos 4 millones correspondan a una bolsa actualmente disponible o que se hayan perdido específicamente por una omisión de la actual dirigente.
Lo que sí está confirmado por la propia UACH es que la autorización de plazas universitarias depende de recursos y autorizaciones presupuestales, particularmente de instancias federales. La propia Universidad establece en sus convocatorias que las plazas están sujetas a la aprobación de la Dirección General de Educación Superior Universitaria de la Secretaría de Educación Pública.
Por ello, el señalamiento sobre los 4 millones de pesos debe entenderse como una acusación o versión atribuida a la disputa sindical y no como un recurso cuya pérdida haya sido acreditada oficialmente.
Sindicato mantiene presión sobre Rectoría
El enfrentamiento ocurre en un momento de creciente tensión entre ambas partes.
El STSUACH convocó para este viernes 4 de septiembre a una marcha desde sus instalaciones en la avenida Pascual Orozco hasta Rectoría. La movilización fue acordada previamente por la Asamblea General del sindicato y tiene entre sus demandas el respeto al contrato colectivo, recategorizaciones, condiciones salariales y la atención a la falta de personal.
Rodríguez Zendejas ha señalado que el sindicato cuenta con más de mil trabajadores activos y que existen asuntos laborales que permanecen estancados desde hace meses.
Por su parte, Rivera Campos sostuvo este viernes que la Universidad mantiene disposición al diálogo, pero también puso sobre la mesa diversas observaciones relacionadas con las finanzas y operación interna del sindicato.
Entre ellas mencionó un estudio actuarial que habría detectado pagos de alrededor de 200 mil pesos mensuales por manejo de cuentas bancarias, además de la situación generada tras la conclusión de un fideicomiso federal que llevó a la Universidad a realizar un préstamo cercano al millón de pesos al sindicato.
El rector también señaló como asunto pendiente la venta de un terreno en la zona de Altozano, donde, según expuso, 27 personas habrían pagado por predios que no recibieron debido a que el terreno no estaba fraccionado.
Así, la disputa entre Rectoría y el sindicato dejó de centrarse únicamente en salarios y plazas y ahora incluye cuestionamientos sobre las gestiones de la dirigencia, las finanzas del organismo sindical y la relación con autoridades federales.
Mientras la dirigencia sindical exige resultados para los trabajadores, la Rectoría sostiene que algunas de las demandas planteadas no pueden resolverse directamente desde la Universidad al depender de autorizaciones presupuestales externas.
El conflicto, por lo pronto, permanece abierto y podría intensificarse si no se alcanza un acuerdo entre ambas partes.




