Portada

¿Herencia o donación? Esto debes saber antes de pasar una casa a tus hijos

Transmitir una casa o cualquier otro inmueble a los hijos o familiares no es una decisión que deba tomarse a la ligera. Elegir entre donar la propiedad en vida o dejarla mediante testamento puede cambiar los trámites, los costos y, sobre todo, el control que conserva el dueño sobre su patrimonio.

Especialistas señalan que no existe una alternativa que sea mejor para todas las familias, ya que la decisión depende de factores como la edad del propietario, sus necesidades económicas y la manera en que desea disponer del inmueble.

Donar una propiedad: ventajas y riesgos

La donación permite transferir un inmueble mientras el propietario todavía está vivo. De esta manera, el beneficiario se convierte legalmente en el nuevo dueño y, al momento del fallecimiento del donante, ya no es necesario realizar una sucesión para recibir esa propiedad.

Miguel Ángel Martínez, titular de la Notaría Pública No. 5, explicó que la principal característica de esta figura es precisamente que la propiedad deja de pertenecer al donante desde que se formaliza la operación.

Sin embargo, para los adultos mayores existe una recomendación importante: reservarse el usufructo vitalicio.

Mediante esta figura, aunque la propiedad pase legalmente al beneficiario, el antiguo propietario conserva el derecho de utilizarla durante toda su vida. Esto puede permitirle seguir viviendo en la casa o incluso rentarla y recibir los ingresos correspondientes.

No reservarse este derecho puede generar problemas, ya que el propietario original podría perder incluso la posibilidad legal de permanecer en el inmueble.

Otro punto a considerar es que, una vez realizada la donación, el antiguo dueño ya no puede vender libremente la propiedad, pues dejó de ser el titular. La donación puede revocarse en determinadas circunstancias, como casos de ingratitud del beneficiario, pero no funciona simplemente como una decisión que pueda deshacerse en cualquier momento.

¿Qué pasa si se deja la casa en herencia?

El escenario es diferente cuando el inmueble se deja mediante un testamento.

En este caso, el propietario conserva la casa y mantiene el control sobre ella mientras viva. Puede venderla, modificar su testamento o cambiar a los beneficiarios si sus circunstancias personales cambian.

“Si haces un testamento, puedes venderla cuando tú quieras mientras estés en goce de pleno uso de facultades mentales”, explicó Martínez.

Esta posibilidad puede brindar mayor seguridad a los propietarios, particularmente a los adultos mayores, porque permite definir quién recibirá el patrimonio sin tener que renunciar a la propiedad durante su vida.

La principal diferencia es que, cuando el propietario fallece, los beneficiarios deberán iniciar el procedimiento de sucesión testamentaria para que los bienes sean legalmente transmitidos.

¿Cuál conviene más?

La respuesta dependerá de cada situación.

La donación puede ser conveniente para quien desea transmitir el inmueble desde ahora y evitar que sus familiares tengan que realizar posteriormente un proceso sucesorio. Sin embargo, implica perder la propiedad y, por ello, debe analizarse cuidadosamente la conveniencia de conservar el usufructo vitalicio.

El testamento, en cambio, permite al propietario mantener el control total de sus bienes durante su vida, aunque después de su fallecimiento será necesario realizar el proceso de sucesión para que los herederos reciban formalmente el inmueble.

Por ello, antes de tomar una decisión, especialistas recomiendan analizar las condiciones particulares de la familia y recibir asesoría notarial, ya que una propiedad puede representar uno de los patrimonios más importantes de una persona y una decisión tomada en vida puede tener consecuencias legales y económicas durante muchos años.

Artículos Relacionados

Back to top button