¡Crece la presión por el “turismo de parto”! Médicos en EU cancelan atención a algunas mexicanas embarazadas

La ofensiva de Estados Unidos contra el llamado “turismo de parto” comienza a generar nuevas consecuencias para mujeres mexicanas que tenían previsto viajar al país para dar a luz.
En medio de la polémica por la cancelación de visas a madres y padres mexicanos cuyos hijos nacieron en territorio estadounidense, algunas mujeres han reportado que médicos que previamente habían acordado atender sus partos ahora les comunicaron que ya no prestarán el servicio.
De acuerdo con los testimonios difundidos en redes sociales, a algunas pacientes se les informó durante consultas médicas, mientras que otras recibieron la notificación mediante llamadas telefónicas.
🤰 Pacientes aseguran que sus planes cambiaron
Las mujeres afectadas tenían contemplado dar a luz en Estados Unidos durante los próximos meses y habían realizado previamente acuerdos con médicos o centros de atención.
Sin embargo, ante el nuevo escenario migratorio, algunas recibieron la noticia de que sus médicos ya no continuarían con los planes establecidos.
La situación ocurre mientras el Gobierno estadounidense intensifica sus acciones contra los viajes cuyo propósito principal sea dar a luz en el país para que el menor obtenga la ciudadanía estadounidense. El Departamento de Estado ya ha informado sobre la revocación de visas relacionadas con presuntos casos de este tipo.
⚖️ ¿Es ilegal que un médico atienda a una mexicana embarazada?
Uno de los puntos que ha generado dudas es si los médicos estadounidenses pueden cometer un delito simplemente por atender a una mujer mexicana embarazada.
No existe una prohibición general que convierta en delito atender a una paciente extranjera por el solo hecho de estar embarazada. De hecho, las reglas consulares estadounidenses contemplan que una persona pueda viajar para recibir tratamiento médico, siempre que cumpla con los requisitos correspondientes.
El problema puede surgir cuando las autoridades consideran que existe una operación organizada para facilitar el llamado “turismo de parto”, especialmente si hay indicios de fraude migratorio o falsificación de información.
Un ejemplo reciente ocurrió en Texas, donde el gobernador Greg Abbott ordenó investigar a un hospital de la zona de McAllen después de que se difundiera una campaña que ofrecía paquetes de maternidad a mujeres extranjeras. La investigación podría derivar en sanciones dependiendo de sus resultados.
🚨 El foco está en posibles fraudes migratorios
Las autoridades estadounidenses han puesto especial atención en los casos donde una persona utiliza una visa de turista con el propósito principal de viajar para dar a luz y obtener la ciudadanía para su hijo, especialmente cuando para conseguir el documento migratorio se proporcionó información falsa.
Las propias reglas del Departamento de Estado establecen que, si existen razones para creer que una solicitante pretende dar a luz durante su estancia en Estados Unidos, los funcionarios deben evaluar si el objetivo principal del viaje es obtener la ciudadanía para el bebé. Esa presunción puede ser rebatida cuando existe otro propósito legítimo, como determinado tratamiento médico especializado que no está disponible razonablemente en el país de residencia.
👶 La ciudadanía por nacimiento sigue en el centro del debate
La ofensiva contra el “turismo de parto” se desarrolla paralelamente al intento del Gobierno de Donald Trump por limitar la ciudadanía por nacimiento, un tema que ha enfrentado una batalla jurídica en Estados Unidos.
Tras los recientes acontecimientos judiciales, la administración ha optado por reforzar otras vías para combatir los casos que considera abusivos, particularmente mediante controles migratorios y acciones contra posibles redes dedicadas a facilitar este tipo de viajes.
Por ahora, los testimonios de mujeres mexicanas que aseguran haber perdido la atención médica previamente pactada muestran cómo la política estadounidense está teniendo efectos incluso antes de que algunas de ellas lleguen a territorio estadounidense.
Sin embargo, cada caso dependerá de sus circunstancias particulares, y tener un embarazo o recibir atención médica en Estados Unidos no significa por sí mismo que una persona haya cometido un delito.




