Chihuahua: las personas al centro y sus causas al frente

Con el inicio de un nuevo periodo legislativo en el Congreso del Estado, se abre también una etapa de retos y oportunidades para Chihuahua. Cada arranque de ejercicio constitucional nos invita a reflexionar sobre lo que falta por hacer, pero sobre todo a proyectar el Estado que queremos construir. Se trata de un momento para renovar compromisos, escuchar a la ciudadanía y poner sobre la mesa las causas que verdaderamente transforman la vida de las personas.
Movimiento Ciudadano ha planteado una agenda legislativa conformada por ocho ejes que buscan responder a los desafíos más urgentes de nuestro tiempo. Ocho rutas que apuntan a un nuevo Chihuahua que pone a la gente al centro y las causas al frente. Dentro de esa agenda, he decidido concentrar mis esfuerzos en tres temas fundamentales: el agua como derecho humano, el sistema de cuidados como base de un verdadero estado de bienestar y el fortalecimiento de las micro y pequeñas empresas como motor de la economía local.
El agua es vida, y en un estado como el nuestro no se puede tratar como un recurso más. Chihuahua es un territorio desértico, lo que nos obliga a garantizar con responsabilidad el acceso, la calidad, el abasto y el saneamiento del agua. Que el agua sea un derecho humano ya está reconocido, pero no es suficiente si no existe una planeación real. Las autoridades tenemos la obligación de concentrar esfuerzos en el presente con visión de futuro, proyectando a 50, 70 y hasta 100 años, para asegurar que nuestras ciudades y las generaciones que vienen puedan tener una vida digna. No se trata de administrar la escasez, sino de construir un modelo que dé certeza a largo plazo.
Otro reto inaplazable es el de los cuidados. Hoy en día, miles de mujeres sostienen a sus familias con una labor silenciosa que pocas veces se reconoce: cuidar de niñas y niños, de personas mayores o con discapacidad. Esa carga desigual no puede seguir siendo ignorada. Todas las personas tenemos derecho a recibir cuidados y todas las personas cuidadoras merecen también que se les reconozca y se les garanticen derechos. Avanzar hacia instituciones de acceso universal al cuidado y hacia la remuneración de quienes dedican su vida a cuidar, es construir un Chihuahua más justo, más humano y más igualitario.
Finalmente, el futuro de nuestra economía depende en gran medida de nuestras micro, pequeñas y medianas empresas. Son ellas quienes sostienen el empleo en nuestras comunidades, generan oportunidades y con esfuerzo y creatividad sacan adelante a miles de familias. Respaldarlas y fortalecerlas significa reconocer su papel como ancla de nuestra economía y acompañarlas para que puedan crecer, innovar y ofrecer empleos dignos que den estabilidad a las familias chihuahuenses.
El nuevo periodo legislativo es la oportunidad de demostrar que Chihuahua puede transformarse cuando se ponen las causas por delante y a la gente en el centro. No hay tiempo que perder: el agua, los cuidados y los empleos dignos son la base de un estado justo y próspero. Chihuahua tiene todo para levantarse con fuerza, para construir un futuro digno y para convertirse en ejemplo de lo que sucede cuando la esperanza se convierte en acción.




