¿Debes tirar la comida cuando vence su fecha? Esto es lo que realmente significan las etiquetas

Abrir el refrigerador y encontrar un yogur que está por vencer o una salsa cuya fecha de consumo ya pasó puede generar dudas sobre si todavía es seguro comerlos. Sin embargo, las fechas impresas en los envases no siempre indican que un alimento se haya vuelto peligroso: en muchos casos, señalan hasta cuándo conserva su mejor sabor, textura y frescura.
La confusión en torno a estas etiquetas contribuye al desperdicio de alimentos. Según la organización ReFED, cada año se desechan en Estados Unidos alrededor de 3 mil millones de kilos de comida debido, en parte, a la incertidumbre sobre las fechas de los productos.
¿Qué significan las fechas de los alimentos?
Expresiones como “consumir antes de”, “consumir preferentemente antes de” y “vender antes de” pueden parecer similares, pero no necesariamente significan lo mismo.
“Consumir preferentemente antes de”: suele indicar hasta cuándo el producto conserva su mejor calidad, sabor o textura.
“Vender antes de”: generalmente sirve como referencia para que los comercios administren sus inventarios.
“Consumir antes de” o “fecha de caducidad”: puede estar relacionada con la seguridad del alimento, según el producto y la normativa aplicable.
En Estados Unidos, la mayoría de las fechas son establecidas por los fabricantes, que utilizan distintos métodos para calcular cuánto tiempo un producto conservará sus características. Algunas empresas realizan pruebas de almacenamiento, mientras que otras utilizan modelos matemáticos o estudios sobre el deterioro de los alimentos.
Esta falta de uniformidad provoca que dos productos similares puedan mostrar fechas diferentes, incluso si fueron envasados el mismo día.
La confusión también genera desperdicio
Las normas sobre el etiquetado varían entre los estados estadounidenses y dependen del tipo de alimento. Esto ha generado un sistema complicado tanto para los productores como para los consumidores.
Una encuesta de 2025 citada en el reporte encontró que el 43 por ciento de las personas suele desechar alimentos que están próximos a vencer o cuya fecha ya pasó.
Los especialistas señalan que muchas personas interpretan todas las etiquetas como advertencias de seguridad, aunque algunas solamente se refieren a la calidad del producto.
Sin embargo, esto no significa que deban ignorarse las fechas. En alimentos perecederos, como carnes, pescados, lácteos sin pasteurizar y comidas preparadas, es especialmente importante respetar las indicaciones de conservación y manipulación.
¿Cuánto duran los alimentos en el refrigerador?
La fecha impresa no es una garantía de que un alimento permanecerá en buen estado hasta ese día. Su conservación depende también de la temperatura, el manejo y el tiempo que ha permanecido abierto.
De acuerdo con las recomendaciones de especialistas en seguridad alimentaria del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), es importante mantener el refrigerador a una temperatura de 4 °C o menos.
Como referencia general, la carne cruda requiere especial atención. Las aves de corral deben utilizarse normalmente en uno o dos días después de comprarlas, mientras que la carne roja cruda, como la de res, cerdo y cordero, suele conservarse entre cuatro y cinco días bajo refrigeración adecuada.
Otros alimentos tienen periodos de conservación distintos, por lo que conviene consultar guías específicas para cada producto. También es importante recordar que el olor y la apariencia no siempre permiten detectar microorganismos peligrosos.
¿Qué alimentos requieren mayor precaución?
Los expertos recomiendan prestar especial atención a los siguientes productos:
Carne y mariscos crudos.
Leche y quesos elaborados con leche sin pasteurizar.
Fórmulas infantiles y alimentos destinados a bebés.
Comidas preparadas y productos perecederos vendidos en tiendas.
En estos casos, respetar las indicaciones del fabricante, mantener la cadena de frío y evitar consumir productos mal conservados es fundamental para reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos.
Los alimentos congelados pueden conservarse durante periodos prolongados si permanecen a una temperatura adecuada, aunque su calidad puede disminuir con el tiempo. Por su parte, las conservas y los condimentos sin abrir pueden durar mucho más que los productos frescos, siempre que el envase esté intacto y se almacenen correctamente.
Buscan simplificar las etiquetas
Ante la confusión que existe entre los consumidores, California prevé simplificar las etiquetas de fechas a partir de julio de 2027, con dos expresiones estandarizadas: “consumir preferentemente antes de”, para indicar calidad, y “consumir antes de”, para señalar seguridad.
Asimismo, se analiza la posibilidad de impulsar una legislación federal similar en Estados Unidos.
Mientras tanto, los especialistas aconsejan revisar las instrucciones de conservación, comprobar que los alimentos se hayan mantenido a la temperatura adecuada y no confiar únicamente en la fecha impresa para determinar si un producto es seguro.
La clave está en distinguir entre la pérdida de calidad y el riesgo sanitario: aunque algunos alimentos pueden consumirse después de su fecha de calidad, otros requieren precauciones estrictas para evitar intoxicaciones.




