Inversionistas de EU expresan incertidumbre sobre el clima de inversión en México

Inversionistas de Estados Unidos manifestaron incertidumbre sobre el clima de inversión en México, principalmente por factores relacionados con las políticas comerciales, la revisión del T-MEC y algunos cambios en el sistema judicial y fiscal del país.
Lo anterior se señala en las “Declaraciones sobre el clima de inversión para 2026: México”, donde se expone la preocupación de empresas estadounidenses ante distintos aspectos del entorno regulatorio y comercial.
Entre los principales factores de incertidumbre mencionados se encuentran las políticas comerciales bilaterales vinculadas con la revisión del T-MEC en 2026, la reforma judicial y la aplicación de una política fiscal que algunos inversionistas perciben como “arbitraria”.
Empresas reportaron mayores revisiones fiscales
De acuerdo con el documento, durante 2025 empresas estadounidenses reportaron un incremento en las actividades de fiscalización, así como tácticas de negociación consideradas agresivas y solicitudes de información que calificaron como excesivamente onerosas.
También señalaron casos de cancelación impredecible de certificados de sello digital, la aplicación del IVA a determinados productos importados que califican para tratamiento libre de aranceles y retrasos prolongados en los reembolsos del impuesto.
Las compañías expresaron además preocupación por la manera en que el SAT aplica las normas de auditoría, al considerar que la falta de uniformidad puede generar imprevistos y mayores necesidades de recursos legales y administrativos para responder a las revisiones.
México mantiene una relación comercial estrecha con EU
Pese a las preocupaciones señaladas, México se consolidó durante 2025 como el principal socio comercial de Estados Unidos en bienes y servicios, de acuerdo con el documento.
El comercio bilateral habría aumentado 67% entre 2020 y 2025, mientras que México continúa representando el principal mercado de exportación de bienes para Estados Unidos.
El panorama descrito refleja una relación comercial de gran magnitud, pero también un escenario en el que empresas estadounidenses mantienen especial atención sobre los cambios regulatorios, fiscales, judiciales y comerciales que puedan influir en sus operaciones e inversiones en México.




