Este 2026 dejemos de ser espectadores

Daniel Pando / Analista Ciudadano
POR EL JUÁREZ QUE QUEREMOS Y EL QUE MERECEMOS
Cuando los ciudadanos se apropian de su calle, de su parque y de su colonia, la ciudad comienza a transformarse. Ciudad Juárez es un claro ejemplo de ello. Año con año, nuestra ciudad avanza y crece a niveles que antes parecían inimaginables, y ese progreso es simplemente resultado del trabajo en equipo, del compromiso colectivo y de objetivos enfocados en el bien común. Este 2025 superamos el verdadero reto: dejar atrás la apatía y no rendirnos.
En Ciudad Juárez no se presume la resiliencia, se vive. La viven los trabajadores, comerciantes y familias que durante estos 365 días han sostenido la ciudad. La viven los vecinos que limpian, pintan, organizan y cuidan sus espacios comunes. La viven los emprendedores que, pese a la inflación y al incremento de costos, siguen apostando por salir adelante, pues hoy, apoyar lo local es una necesidad económica y ya no es solo un gesto solidario. La viven los estudiantes que a diario apuestan por una educación que les permita trabajar en un futuro en y por esta urbe. La viven los migrantes que ven en Juárez una oportunidad de crecimiento.
En Juárez hemos aprendido a avanzar incluso en condiciones adversas. Hemos aprendido que la acción y la ayuda comunitaria, sumada al trabajo institucional y gubernamental, genera resultados tangibles. Que cuando la ciudadanía se involucra, la ciudad responde.
Por eso, pongámonos las pilas juarenses: asistamos a reuniones vecinales, denunciemos lo que está mal, informémonos, no tiremos basura, respetemos los espacios y, sobre todo, entendamos que el deterioro urbano comienza con pequeñas omisiones cotidianas.
Dejemos la queja a un lado. Reconozcamos los avances cuando existen, sin dejar de exigir y sin dejar de trabajar por mejorar. Participar no significa conformarse, significa involucrarse.
Ciudad Juárez no necesita más espectadores; necesita ciudadanos activos, conscientes y comprometidos.
Despidamos este 2025 con gratitud por lo construido y recibamos el 2026 con responsabilidad, fe y esperanza.
Queridos lectores, les envío, con respeto, un afectuoso abrazo. ¡Feliz Año Nuevo! Que los deseos de su corazón se cumplan.




