“Puente atirantado: la joya arquitectónica… o el robo millonario disfrazado”

Chihuahua, Chih. — Se levanta ya la cortina sobre el proyecto estrella de esta administración: un puente “atirantado” sobre el canal del río Chuvíscar, con gaza que conectará Teófilo Borunda con el periférico De la Juventud. Pero detrás del discurso de “modernidad” y “rescate urbano” se esconde un escenario que huele más a corrupción y desfalco que a ingeniería visionaria.
💰 ¿Cuánto costará?
• Se especula que el monto podría alcanzar los $400 millones de pesos, cifra que ya circula en notas locales como la base del proyecto atirantado anunciada por el municipio.
• El anuncio oficial habla de 700 metros de longitud para la gaza y una estructura con cables torones para sostener el tablero, reduciendo el número de columnas que tocarían el lecho del río. 
• Autoridades municipales han dicho que la obra podría iniciar en diciembre de 2025. 
• Se prevé que la obra quede concluida en la segunda mitad de 2026, si no hay contratiempos. 
🏗 ¿“Atirantado” sí, pero con “peros”?
Nombrar “atirantado” a un puente no es un mero adorno: implica exigencias de diseño estructural, rigidez, estabilidad, cálculo de tensiones, anclajes robustos y cimentaciones firmes. Un puente atirantado genuino requiere:
1. Torres verticales o pilares elevados desde los cuales los tirantes (cables) se conectan al tablero.
2. Cables de acero tensionados, que transmiten fuerzas de compresión y tracción entre tablero, torres y cimientos.
3. Minimalismo en apoyos intermedios, es decir, menos columnas en el lecho del río para no interferir con usos del cauce.
4. Estudios de mecánica de suelos, hidráulicos, estructurales rigurosos y simulaciones dinámicas.
Pero aquí está el problema: los anuncios municipales insisten en que “no tocarán el lecho del río” y evitarán columnas, lo que complicará la ingeniería del puente. Esa decisión elevará costos de cimentación, materiales y cálculo estructural, y abre una puerta para márgenes inflados.
🎭 Discrepancias y señales de alarma
• Hace solo un año se habla de dos puentes elevados/suprimidos con montos similares, pero nunca se concretaron. El cambio ahora a un único puente “atirantado” que requiere más recursos técnicos despierta sospechas.
• En medios locales se comenta que el proyecto se sustenta en un crédito federal autorizado para el plan de puentes del municipio (Canal-Periférico, Fuerza Aérea–Aldama, Nogales-Industrias) 
• En una publicación en Facebook, el secretario del Ayuntamiento mencionó que los costos podrían aumentar, pero que “están dentro del crédito autorizado” 
• En declaraciones al medio Tiempo el alcalde Bonilla calificó la gaza como “el puente más bonito de Chihuahua” y justificó el diseño atirantado por su menor impacto ambiental y menor dependencia de columnas en el río. 
• En publicaciones recientes se ha reforzado la exposición pública del proyecto, con discursos de legisladores que lo promueven como la obra principal de la administración. 
🎙 Rueda de prensa: alerta de Quezada y La Torre
Durante la rueda de prensa celebrada por los licenciados Marco Quezada y Miguel La Torre, se advirtió que este proyecto no solo entraría al catálogo de grandes obras visibles, sino al de grandes estafas a la memoria ciudadana. Dijeron que bajo el halo de “modernidad y estética”, podría ocultarse un sobreprecio descomunal y facturas infladas, mientras la gente sigue cruzando por puentes maltrechos y huecos sin pavimentar se multiplican en las colonias.
⚖️ Riesgos y efectos colaterales
• Sobrecostos y comisiones: en proyectos de esta escala es muy fácil inflar partidas grey (“asesorías externas”, “supervisión técnica”, “imprevistos”, “publicidad de obra”), que terminan siendo bolsas para desvíos.
• Retrasos justificados: Si los estudios de mecánica de suelos, hidráulica y cálculo estructural no están terminados al inicio, pueden usar eso como “causa de fuerza mayor” para extender plazos y aumentar costos.
• Desfase entre proyección y realidad: a menudo los gastos en obra ya autorizada representan solo una parte; los costos finales suelen rebasar ampliamente lo proyectado en el presupuesto.
• Escasa rendición de cuentas técnica: sin divulgación pública del proyecto ejecutivo, memoria calculista ni planos estructurales, será difícil que ciudadanos, medios u órganos de fiscalización verifiquen si los costos son razonables.
💬 Frase final que desarma
“No es un puente atirantado… es un presupuesto colgado con alfileres”.
Este puente no solo cruzará el canal: buscará colgar sobre el erario público decenas o cientos de millones más allá de lo aprobado. Si no se exige transparencia total, este será el robo histórico más visible de la administración.




