Protagonistas de la transformación

Hace un año, el 1 de octubre del 2024, me encontraba en la Ciudad de México, estábamos preparándonos para asistir al Zócalo a recibir a la primera presidenta de la historia de nuestro país y a quien hoy encabeza la Cuarta Transformación, la simbólica toma de protesta con el pueblo y con la ceremonia de nuestros ancestros indígenas, algo que también realizó por primera vez el ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
Y eran los pensamientos y la nostalgia sobre el adiós a nuestro presidente eterno, porque desde muy joven entregue mi vida y mi conciencia a la transformación de nuestro país y a este noble movimiento surgido de las luchas sociales y de las “causas perdidas”, después de décadas de sangre y resistencia, agradezco a dios que me permitió vivir el apogeo y la victoria del pueblo con nuestro presidente en 2018, todo lo que se realizó en ese sexenio y el significado para el futuro de nuestro movimiento.
También en 2018 estuve presente en el Zócalo cuando AMLO realizó esa mágica ceremonia, recuerdo el olor a incienso y una vibra cargada de felicidad, alegría y mucho entusiasmo, se respiraba una felicidad y también había lágrimas y llantos de felicidad, principalmente de personas adultas mayores, quienes toda su vida desde la izquierda sufrieron las persecuciones, el rechazo, el exilio y la negación, no se digan las derrotas, los fraudes y las traiciones, para poder vivir aquel histórico momento.
Estuve muy pendiente toda esa mañana de octubre del 2024 para la toma de protesta en la Cámara de Diputados, donde López Obrador entregó la banda presidencial a la doctora Claudia Sheinbaum, a través de las manos de Ifigenia Martínez, un evento de protocolo que de nueva cuenta fue histórico y muy simbólico, a pesar de que para muchos este segundo piso es muy distinto al de AMLO, en esos momentos comencé a sentir algo especial en esa toma de protesta, una alegría volvió a apoderarse de mi durante esa mañana.
Al llegar al zócalo por la tarde, me di cuenta que esa misma vibra que se respiraba en 2018, se repetía, no había duda, la transformación de México seguiría en buenas manos y recordé como en Chihuahua, fui de los primeros en manifestar mi apoyo a Claudia Sheinbaum, exactamente al siguiente día de las elecciones del 2021, supimos que era la Jefa de Gobierno la ruta y el segundo piso de este movimiento.
Y un año después, en este primer año del sexenio de Claudia Sheinbaum, es la misma gente y el mismo pueblo el que indican el camino a seguir de esta transformación, ahora que los cimientos están echados y el segundo piso comienza a levantar, podemos asegurar que el motivo por el cual comencé mi propio camino en esta lucha es el indicado, porque son muchos los aspectos por el que me siento seguro y orgulloso de pertenecer a esto y todo es porque son las mujeres y hombres en las calles, en las colonias quienes manifiestan esta satisfacción.
Semana con semana en este espacio expongo y recuerdo los logros y avances de la cuarta transformación, la disminución de la pobreza, la fortaleza de nuestro mercado interno y la economía de las familias, el incremento de los programas sociales, del salario mínimo, de prestaciones, así como la inversión extranjera, el rescate de nuestra industria que aún falta mucho por hacer, y sobre todo, el respeto que México genera para con los demás países del mundo, son uno de los ejemplos por el cual estar contentos y festejar este primer año de gobierno de Claudia Sheinbaum.
Incluso la denuncia, investigación y detención de criminales que se han aprovechado de este movimiento, algo que en los gobiernos del PRIAN nunca sucedió, es más, aún hoy en día niegan la realidad aunque un narcotraficante esté en la cárcel en Estados Unidos por esos delitos, nosotros no somos iguales y por eso este movimiento sigue creciendo y pronto Chihuahua será parte de este momento histórico y aquí viviremos el cambio, con todos los chihuahuenses como protagonistas.
Hugo González Muñiz




