Aguas Profundas / Pemex debe a trabajadores 20 mil millones de pesos

En la presentación del Plan Estratégico 2025-2035 de Pemex se habló de que habría una transición de la petrolera a una empresa de energía, un movimiento que las petroleras en general hicieron en la primera década de este siglo.
La realidad es que no, los expertos han analizado todo lo publicado por la compañía y su conclusión es que ni de broma eso va a ocurrir, al menos en este sexenio, por varias razones, la principal de ellas tiene que ver con el tamaño de su deuda y la segunda es la evidente falta de recursos humanos para conseguir estas metas y la cereza del pastel, el tamaño, influencia y deuda que tienen con el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana liderado por Ricardo Aldana.
En este momento el sindicato petrolero olió sangre en el agua y consiguió un aumento salarial de más o menos 7% entre prestaciones y salario, pero lo más importante de todo es que se mantendrá intocable frente a los recortes que se llevarán a cabo en la empresa, a la mejor las plazas jubiladas o pensionadas se cancelan, y el gobierno de Claudia Sheinbaum les deberá de pagar más o menos 20 mil millones de pesos que le debe a los trabajadores por concepto de pensiones que se dejaron de pagar en el último año de Enrique Peña Nieto y en todo el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
La decisión de Octavio Romero Oropeza como director general de la empresa fue no pagar lo que le corresponde a Pemex como parte del acuerdo que firmaron los trabajadores, el Estado y la empresa en donde cada uno de ellos haría una aportación para poder enfrentar el creciente pasivo laboral de la empresa, ojo, lo que se sabe es que lo hizo con el apoyo presidencial y lo escondió al Consejo de Administración.
Lo que sabemos es que con la reforma energética se hizo un plan de largo plazo para los trabajadores y para el Estado en donde el financiamiento provendría de esas tres fuentes, al final del día, quien no puso la suya, sin mediar explicación alguna, fue Pemex porque no quisieron y además nunca lo informaron formalmente, lo que se sabe es que Rocío Nahle, hoy gobernadora de Veracruz, pero nacida en Zacatecas; como titular de la Secretaría de Energía y presidenta del Consejo de Administración de Pemex sabía del caso.
Más aún, estos fondos que deberían de provenir de la propia empresa estuvieron disponibles, al menos los del último año de Peña Nieto cuando se dejó esa previsión para el siguiente gobierno e incluso la Secretaría de Hacienda, en ese entonces en manos de Carlos Urzúa, estuvo informado de esa obligación que fue incumplida como parte de la nueva administración de AMLO.
Hoy el gobierno tiene ese pasivo y urge resolverlo, probablemente no sea el más grande, pero es el que menos se conoce y puede significar un verdadero problema porque hace seis años que por decisión del director no se paga, de hecho, hoy en día se tendría que estar liquidando el último año de AMLO y de Romero Oropeza y no, se tendrá que empezar a pagar el de Peña Nieto.
Hoy la situación del sindicato y la empresa está relativamente contenida por la buena relación que hay entre el director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, con el líder sindical, Ricardo Aldana, en gran medida porque se conocen de hace muchos años, uno como especialista y académico de la UNAM y el otro por el sindicato. E incluso fueron parte del Poder Legislativo en la revisión de las reformas realizadas desde las tímidas aperturas del sector a partir de 1995.




