¿Cuál es la historia de el corrido de Chihuahua?

El “Corrido de Chihuahua” es, hoy por hoy, un himno del estado norteño, equiparado popularmente a la emblemática “Marcha de Zacatecas”. La letra fue escrita por el parralense Pedro de Lille, mientras que la evocadora melodía nació de la pluma musical de Felipe Bermejo, oriundo de San Buenaventura, Chihuahua.
Este corrido tiene un origen tan singular como emotivo: se gestó en una noche de bohemia en el famoso cabaret Waikikí de la Ciudad de México, en los años cuarenta.
Según relata Silvestre Vargas, director del mariachi de planta de la XEW, Pedro de Lille y Felipe Bermejo salieron después de una jornada en la estación de radio XEW y se encontraron con Lucha Reyes y el guitarrista Antonio Bribiescas para cenar, beber y cantar hasta formar la primera versión del corrido.
Allí mismo, entre copas y risas, Bermejo le dijo a De Lille que su tierra carecía de un corrido propio; así, improvisando, surgieron versos que describían la esencia de Chihuahua: “Yo soy del mero Chihuahua, del mineral del Parral…”
Al amanecer fueron directamente a la RCA Víctor para grabarlo —con el apoyo del arreglista Rubén Fuentes y el mariachi de Silvestre Vargas—. Según cuenta el mismo Vargas, hicieron una sola toma porque los músicos estaban agotados, incluso algunos se quedaron dormidos al terminar . El disco fue producido en Nueva York y días después debutó en la XEW, donde Emilio Azcárraga comentó encantado: “¿de quién es este corrido? Va a gustar”.
La letra es un verdadero recorrido musical por Chihuahua, mencionando Parral (minería), Majalca (bosques), Villa Ahumada (queso asadero), el “noble y viejo Real” de la ciudad capital, el Valle de San Buenaventura (manzanas), las cascadas de Basaseáchic, el sotol, las liebres orejeras, los pinos y esa raza de ganado conocida como “cara blanca”. Estas imágenes pintan con orgullo la diversidad natural y cultural del “Estado Grande”.
Y es que el Corrido de Chihuahua no es una canción más, esta obra es una reafirmación de identidad: un testimonio musical que resalta el orgullo, la valentía y la nobleza del pueblo chihuahuense . Ha trascendido como vehículo de memoria colectiva, construyendo un vínculo emotivo entre la tierra y su gente.
En resumen, el “Corrido de Chihuahua” nació en una noche casual pero inspirada, tejida por voces bohemias y plasmada después en un estudio, para convertirse en el mosaico emocional que hoy es emblema y orgullo de los chihuahuenses: un verdadero himno norteño surgido entre copas y el anhelo de narrar la belleza de su tierra.




