Espacios públicos contra la violencia: construir comunidad desde el gobierno local

La seguridad de una ciudad no solo se mide en patrullas o cámaras de vigilancia, sino también en la calidad de sus espacios públicos. Parques, canchas, centros comunitarios y plazas no solo embellecen el entorno urbano: también previenen la violencia al ofrecer alternativas reales para la convivencia, el deporte, el arte y la vida comunitaria. En Ciudad Juárez, hemos sido testigos de cómo la recuperación de estos espacios transforma entornos antes dominados por el abandono y la inseguridad.
En este esfuerzo, el gobierno municipal encabezado por el alcalde Cruz Pérez Cuéllar ha entendido con claridad que una ciudad segura no se construye únicamente desde la fuerza, sino desde la cohesión social. En los últimos años, su administración ha invertido de manera histórica en infraestructura pública de calidad, en particular en colonias que por años habían sido relegadas de los presupuestos y las decisiones.
El programa de rehabilitación de parques y unidades deportivas, así como la creación de nuevos espacios de encuentro vecinal, ha sido una constante. No es casualidad que en casi cada rincón de Juárez encontremos obras en proceso o recién entregadas: techumbres, canchas renovadas, juegos infantiles, iluminación o bancas. Esto no solo mejora la imagen urbana: también manda un mensaje poderoso de que la comunidad importa y de que nadie está olvidado.
Desde el Cabildo, hemos acompañado esta visión con acciones concretas. Este año se destinaron más de 368 millones de pesos al Presupuesto Participativo, es decir, a proyectos propuestos y votados por la ciudadanía, que van desde parques, canchas, rehabilitación de calles y espacios para mejorar la calidad de vida de las y los juarenses. Además, aprobamos otorgar un subsidio adicional de 150 millones de pesos, los cuales serán dirigidos a fortalecer infraestructura educativa y recreativa en 42 escuelas que fueron beneficiadas; resultados que no serían posibles sin el impulso del alcalde y el compromiso de miles de juarenses.
No podemos ignorar que el acceso a espacios públicos dignos es una forma de justicia social. Las niñas y niños de Juárez merecen crecer en entornos seguros. Los jóvenes necesitan lugares donde expresarse, hacer deporte o simplemente convivir sin miedo. Las familias requieren espacios para apropiarse de su comunidad y tejer redes de confianza. Ahí, en esos espacios aparentemente pequeños, es donde comienza la verdadera prevención de la violencia.
Juárez ha enfrentado momentos duros, pero hoy tiene un gobierno que ha demostrado que se puede gobernar con sensibilidad y resultados. Reconocer el trabajo del Presidente Municipal, Cruz Pérez Cuéllar no es solo un acto de justicia política, sino de responsabilidad cívica. Porque los avances en seguridad y recuperación urbana no son fruto de la casualidad, sino de decisiones valientes y consistentes.
Claro que aún queda mucho por hacer. Hay colonias que siguen esperando atención, y barrios donde el miedo aún es parte del día a día. Pero vamos por buen camino. El modelo que estamos construyendo —uno que, apuesta por la infraestructura, la participación ciudadana y la cohesión social — debe consolidarse y ampliarse. No podemos retroceder.
Alejandro Acosta / Analista




