NASA descubre un enorme cráter recién formado en la Luna tras un impacto ocurrido en 2024

Una revisión rutinaria de imágenes de la Luna llevó a un sorprendente descubrimiento: científicos de la NASA identificaron un nuevo cráter de gran tamaño, formado por el impacto de un objeto espacial entre abril y mayo de 2024.
El hallazgo ocurrió cuando Robert Wagner, especialista en procesamiento de imágenes que trabaja con los datos del Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO), revisaba un enorme mapa de la superficie lunar durante una verificación de calidad.
En la pantalla, Wagner detectó una mancha brillante rodeada por un halo oscuro, una señal de que el material de la superficie había sido alterado. Al comparar imágenes tomadas antes y después, confirmó que se trataba de un cráter que no aparecía en los registros anteriores.
McGetchin, un cráter formado en cuestión de segundos
El nuevo accidente geológico fue bautizado oficialmente como McGetchin, en honor al científico lunar Tom McGetchin.
El cráter tiene aproximadamente 222 metros de diámetro y 43 metros de profundidad, una extensión comparable con la longitud de dos campos de fútbol americano. NASA señala que se trata del mayor cráter de impacto recién formado identificado hasta ahora en el sistema solar.
Los investigadores estiman que se originó entre el 11 de abril y el 22 de mayo de 2024, cuando un cometa o asteroide de aproximadamente 10 a 20 metros de diámetro —con un tamaño comparable al de un edificio de varios pisos— impactó contra la superficie lunar.
Por la magnitud del impacto, los científicos calculan que un evento de esta escala ocurre en la Luna aproximadamente una vez cada siglo o incluso con menor frecuencia.
La Luna recibió otro impacto en 2026
El descubrimiento de McGetchin también cobra relevancia porque la Luna volvió a recibir un impacto en agosto de 2026.
El 5 de agosto, una etapa superior de un cohete Falcon 9 de SpaceX chocó contra la superficie lunar después de permanecer en el espacio tras una misión lanzada en enero de 2025. El LRO posteriormente captó imágenes del nuevo cráter provocado por el impacto.
Así, en un periodo relativamente corto, los instrumentos de la NASA han permitido observar directamente los efectos de dos impactos recientes y estudiar cómo estos acontecimientos modifican la superficie de nuestro satélite natural.




